Según un relevamiento de la vecinal, desde hace cinco meses unos 400 hogares y comercios del barrio Empalme Graneros no tienen conectividad digital. Telecom, el único proveedor de la zona, no les da respuestas por ningún medio y los vecinos se encuentran desesperados.

En plena pandemia, cuando los modos a distancia debieron imponerse para reemplazar la presencialidad y cumplir con el distanciamiento y protocolos dispuestos por las autoridades sanitarias, esta situación afecta directamente la vida familiar, comercial y profesional del barrio ubicado en el noroeste de la ciudad.

El presidente de la Vecinal, Osvaldo Ortolani, señaló en diálogo con RosarioPlus que “no se puede permitir que en un barrio humilde como este, con gente mayor, esté desconectado”. “Hay infinidad de abuelos que hace seis, ocho meses que no salen y están con el teléfono de línea esperando a ver si pueden saludar a sus nietos, hay docentes y chicos que están estudiando que necesitan internet. Hoy hasta las recetas de PAMI se hacen por internet, hay comercios que no tienen posnet, los cobradores de servicios tampoco funcionan”, enumeró con preocupación.

“Aislaron a un barrio y justamente en esta época pandémica que la gente está muy asustada y vive adentro. Pedimos que tomen cartas en el asunto. Denunciamos desidia por parte de Telecom”, sentenció Ortolani.

Por su parte, la empresa argumenta que los problemas de conectividad se originan en el robo de cables, sin embargo la respuesta no convence a los vecinos. “La empresa Telecom insiste conque las líneas caídas son por el robo de cables, pero nosotros sabemos que esa es una excusa para no reponerlas, los cables telefónicos no tienen un significativo valor de reventa”, señaló el representante del barrio.

En ese marco, acusan que la empresa quiere apostar a la fibra óptica, un servicio mucho más caro para los vecinos.

Este miércoles realizaron una asamblea de la que participaron la titular de la Oficina Municipal del Consumidor, el delegado en Rosario del Enacom, Franco Balzaretti, y representantes de la Defensoría del Pueblo de la provincia. A la reunión fue convocado Telecom, quien confirmó su presencia y finalmente no asistió, lo que generó aún más malestar.

“Telecom no atiende el teléfono”, resumió en tono de chiste el presidente de la vecinal. “Están dando un mensaje con su ausencia y tienen cola de paja”, disparó.

“Hicimos un mapa, el gasto que tienen que hacer es mínimo. Con una semana de mandar una cuadrilla a reconectar el servicio es suficiente. Hace cinco meses que no tenemos teléfono y no lo repusiste nunca, el problema entonces no es el robo de cables”, finalizó.

La titular de la Oficina Municipal del Consumidor, María Julia Bonifacio, explicó que desde la oficina a su cargo aportarán herramientas para que los vecinos puedan gestionar las denuncias ante el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) y otros órganos competentes con capacidad sancionatoria.

También planteó “transmitir la preocupación a concejalas y concejales de la ciudad a fin de rever marcos regulatorios y normativas vigentes y así resolver la cuestión de fondo”. Y agregó: “Las empresas tienen que cumplir con los servicios básicos y deben dar respuestas a los consumidores”.

Por lo pronto, los vecinos piden a las autoridades que se manifiesten públicamente y expresen su preocupación por el tema. Mientras tanto, se encuentran a la espera de una respuesta del Enacom y analizan las estrategias a seguir para resolver el conflicto.